Análisis histórico-legal de las Guarimbas

Con la mejor de las intenciones, realizo este breve análisis sobre las guarimbas en Venezuela y su repercusión sobre la actual situación, son libres de opinar al respecto sin ánimo de ofender…

 Las Guarimbas. Etimológicamente, no existe esta palabra y tiene su origen en la historia de Venezuela. Inicialmente y durante la época de la colonia, Guarimba era el nombre que se le colocaba a las haciendas, oriunda de las novelas venezolanas antiguas y que pasaron a conocerse entonces como aquellos lugares de refugio. El término de las guarimbas ha sido traído a la actualidad con una definición familiar, guarimba hoy en día se asemeja al concepto de guarida o guaricha y ha sido utilizado como un fuerte o refugio que se utiliza durante las protestas, consiste en la colocación de varios materiales de desecho o de gran tamaño que puedan ser conseguidos fácilmente y armar una especie de fuerte como protección. Hoy, esta actividad se ha prestado para tomar las calles como método de protesta, cosa que es cuestionable para los fines que se persiguen.

Las guarimbas como método de protesta. Si bien, las guarimbas son solamente fuertes o refugios que pueden ser colocados en cualquier sector urbano, comúnmente con sentido de protegerse ante la represión del Estado o ante la actividad delictiva que se viste como ciudadano encapuchado, también se han utilizado para trancar las calles. ¿De dónde surge esta idea? Realmente es difícil de saber, no existen fuentes confiables a la hora de hablar de las “guarimbas”. Las guarimbas han sido utilizadas en otros países, cuya consecuencia ha traído violencia y complicaciones para las protestas que tienen como objetivo la no-violencia.

¿Son las guarimbas un acto ilegal? Realmente, sí. Aunque muchos lo justifiquen como el “único medio” para realmente causar impacto ante el Estado. Las guarimbas constituyen una violación al derecho constitucional de Libertad de Tránsito (Véase CRBV, Art. 50) y que no permite transitar a los ciudadanos alrededor de la ciudad o desplazarse alrededor del país según la Ley de Transporte Terrestre, Art. 13 (LTT). Las guarimbas tienen como objeto desestabilizar al Estado y facilitar la protesta a nivel nacional debido a las complicaciones que puedan ocasionar para algunos ciudadanos desplazarse hacia el centro de la ciudad o donde se esté desarrollando la protesta. Sin embargo, es una contradicción para el movimiento que ejerce la protesta que mientras una parte busca reunirse en el centro de la ciudad para causar conmoción ante las autoridades públicas e incitar a los objetivos que se persiguen, la otra parte esté trancando las vías principales (a veces, también alternas) evitando el paso de los manifestantes que se movilizan a través de sus respectivos vehículos o través del servicio público de transporte. Mientras las guarimbas han sido armadas como métodos de defensa , algunos radicales toman uso de ellas para prender fuego sin medir las consecuencias y perjudicar durante el día y el siguiente a los ciudadanos, aún después de estar disuelta la guarimba, así como también parar herir a fuerzas policiales, cuando su principal objetivo es defenderse de ellas, ocasionando como consecuencia un conflicto armado,

La dificultad de las Guarimbas y su contradicción. Las guarimbas no son organizadas por los mismos manifestantes que salen a las calles del centro y plazas principales a exigir nuevas respuestas del Gobierno. Las guarimbas impiden el acceso de los manifestantes a estos lugares, entendiendo que directamente como violan la libertad de tránsito de los demás ciudadanos, también prohíben la libertad de manifestarse y reunirse públicamente, dificultando aún más la realización y consolidación del movimiento estudiantil, como de los manifestantes en sí, sin contar a su vez, los que tengan otros compromisos y/o emergencias ajenas a los manifestantes que atender. Las guarimbas pueden ser realizadas en las calles, pero sin menoscabo de los derechos de las demás personas como debería ser hecho a la cabalidad.

Algunas guarimbas a su vez, también son causantes de daños a la propiedad pública, lo cual no es una acción irreverente, es una acción ilícita que perjudica a todos y no solo al Estado. No siempre sucede así, pero el perjuicio que puedan ocasionar las guarimbas depende de las personas que lo organizan, la responsabilidad que estos asuman y la reacción de los afectados. Allí radica la continuidad de la violencia, los conflictos y los enfrentamientos que están sucediendo a lo largo del país.

Las consecuencias de las guarimbas. Además de lo señalado anteriormente, como es el caso de la violación a la libertad fundamental de reunirse pública o de manera privada (CRBV 53), como de manifestar a otras personas (CRBV 68) y a transitar libremente por el territorio (CRBV 50) por capricho de una protesta que menoscaba el ejercicio de otras y no necesariamente detiene a los motorizados que pueden evadir por otras vías las guarimbas, que los carros no pueden pasar, sean estas motos de ciudadanos, vándalos o fuerzas policiales, se señalan otras consecuencias que es importante tener en consciencia.

  • Incitación a la violencia y confrontación entre los “guarimberos” y los afectados que puedan decaer en heridos y muertos.
  • Aumento del tráfico alrededor de las vías prinicipales.
  • Perjuicio de aquellas personas que tengan que acudir a centros médicos y asistenciales sea por cita o por emergencia.
  • Aparición de vándalos y radicales que aumenten la violencia en el lugar.
  • Mayor represión de los cuerpos policiales.
  • Menoscabo de otras actividades ajenas a las protestas.
  • Daño a la propiedad pública o privada.

Y otras consecuencias, que por no ser mencionadas anteriormente no pierden importancia por la responsabilidad de consciencia y de actividad que asumen las personas que realicen guarimbas.

En conclusión. Las guarimbas serán actividades que no generen tanta violencia y perjuicio, como a su vez permita el desarrollo de las demás protestas si y solo si son realizadas fuera de las vías principales, sean realizadas en plazas u otros lugares cercanos a la vía, ocasionado que el objetivo de las guarimbas sean realmente la defensa y no la obstaculización de las vías públicas de los demás ciudadanos. La guarimbas serán actividades de manifestación pacífica solo mientras no perjudiquen voluntariamente a otras personas y en tal medida. De resto de las ocasiones, las guarimbas significan una actividad ilegal y que compromete la seguridad de los ciudadanos y de los manifestantes, que puede repercutir en más violencia y menos consciencia.

No podemos exigir nuestro derechos violando los de otras personas, de lo contrario, estaríamos combatiendo el régimen del Estado, actuando como lo hace el Estado, como un vil reflejo, sin el cambio que anhelamos.

 

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